El Grupo Porsche, destacó sus políticas corporativas en Derechos Humanos, el compromiso institucional con el cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de la OIT y los principios de sostenibilidad social. El Grupo ha formalizado su compromiso con la política en tres documentos clave: Código de Conducta, Código de conducta para Socios Comerciales y el Estatuto Social; y ha establecido un principio de Cero Tolerancia a la violación de Derechos Humanos, con un especial foco en derechos laborales y seguridad. El Grupo se considera un “Ciudadano Corporativo” cuya responsabilidad se extiende a medidas preventivas, mecanismos de control y reporte anual.
Un tema de especial relevancia en la reunión fue el caso “Dieselgate”, conocido públicamente en 2015, en el que Volkswagen admitió haber incurrido en fraude al manipular sensores instalados en cerca de 11 millones de vehículos diésel en los Estados Unidos, mediante un software que otorgaba resultados de emisiones 40 veces menores que las reales, generando daños al medio ambiente, la salud pública y la calidad de vida. Se presentaron las consecuencias afrontadas por el Grupo Volkswagen, entre las que se encuentran la renuncia de los altos directivos de la compañía en Estados Unidos, una compensación económica a los consumidores, y la determinación del Departamento de Estado de Estados Unidos de establecer un programa de monitoreo para la totalidad del Grupo Volkswagen. Como parte de la ejecución de este monitoreo, el Grupo implementó 32 recomendaciones legales y 91 observaciones realizadas por el Monitor asignado por el Departamento de Estado y su equipo. Adicionalmente creó el programa Together for Integrity que está vigente a nivel global. Reparar los daños causados le ha costado al Grupo Volkswagen alrededor de cien mil millones de Euros.
Cementos Argos, hizo énfasis en la importancia de generar conciencia y responsabilidad en todas las áreas de la compañía y en los grupos de interés sobre la gestión de Derechos Humanos. La política de Derechos Humanos de Cementos Argos se enfoca en prevenir, identificar y reparar las consecuencias negativas de su operación sobre los Derechos Humanos de sus grupos de interés. Para lograrlo, Cementos Argos cuenta con mecanismos de seguimiento a cada uno de los grupos de interés priorizados, entre ellos las evaluaciones anuales del desempeño en talento humano, las que incluyen los Derechos Humanos, evaluaciones de riesgos, evaluaciones de impacto y una Línea de Transparencia.
Se destacó la gestión de la Línea de Transparencia y la forma de generar responsabilidad sobre la gestión de Derechos Humanos. En Cementos Argos es un proceso gradual con cada uno de los grupos de interés, destacando la importancia de la comunicación, formación y sensibilización además de la identificación de las situaciones de riesgo para hacer una correcta clasificación y gestión de los reportes recibidos. Como lección relevante en Cementos Argos es el involucramiento de todas las áreas de la compañía que reciben información relacionada y hacen parte de la gestión de grupos de interés. Además la gestión de Derechos Humanos es dinámica y debe actualizarse constantemente.
Minesa presentó la evolución de la gestión de Derechos Humanos en el proyecto minero “Soto Norte” la cual inició en 2017 con énfasis en la protección de la niñez y un posterior trabajo conjunto con Unicef y Deloitte para el desarrollo de una herramienta de evaluación de riesgos que puedan afectar a la niñez, la que contiene 11 categorías asociadas con factores de riesgo de vulneración a los derechos humanos: Evaluación de impacto, compromiso con grupos de interés, reasentamiento, migración, medio ambiente, condiciones laborales, salud y seguridad, corrupción, seguridad, explotación sexual, inversión social. Estas tienen en conjunto 35 subcategorías . Dicha herramienta fue puesta a disposición de las empresas que puedan considerarla útil, en particular las empresas mineras. En 2020, Minesa aprobó su Política de Derechos Humanos y realizó su primer informe en la materia. Esto ha estado acompañado de procesos de capacitación, sensibilización, identificación de riesgos y el desarrollo de planes de acción para el cierre de brechas y mejora continua. Como recomendaciones de las tres empresas se destacaron la necesidad de vinculación de la alta dirección, tener en cuenta que es un proceso a largo plazo con objetivos periódicos que deben ser razonables, que puede y debe resultar en una mejor reputación empresarial y posicionamiento público de las empresas. Los consejos puntuales fueron: 1. Dedicarle atención y recursos a los Derechos Humanos es crítico. 2. Estas actividades llevan tiempo y son laboriosas, y no necesariamente costosas. 3 Es necesario identificar líderes adecuados en la organización y empoderarlos. 4. Es imprescindible el soporte y convencimiento de la alta dirección. 5. Hay que ir poco a poco con objetivos anuales razonables y una visión de largo plazo. 6. El potencial impacto de incumplimientos es dramáticamente superior a la inversión necesaria. 7. Los negocios responsables tienen mejor reputación y percepción. 8. El reto más grande no es el diseño de la política sino la operacionalización. 9. Todas las áreas deben estar comprometidas en relación a los Derechos Humanos.
